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Adrien Canitrot: creación de objetos de diseño en piedra

20 de diciembre de 2020 | Experiencias

Adrien Canitrot nació en 1984 en Francia, realiza su viaje de estudio entre los 16 y los 25 años, principalmente en Francia y Cataluña donde participó en la restauración de monumentos históricos y en la construcción de la Sagrada familia de Barcelona. Radicado en Chile desde el año 2012, se especializa en la creación de objetos de Diseño en piedra. En 2018 recibe el Sello de Excelencia por su creación: El cuenco “WIXUR”. El año siguiente la misma obra recibirá un reconocimiento de parte del World Craft Council y la UNESCO. Fue parte en 2019 de la delegación de Artesanos que representaron a Chile en París en el Salón Revelations y en 2020 en Londres, en la London Craft Week.

Extrae rocas de los ríos de la región de Ñuble, un material abundante pero complejo de trabajar. Sus fuentes de inspiración provienen tanto de la propia observación de la naturaleza como de la arquitectura contemporánea, su trabajo que denota maestría en el oficio además demuestra funcionalidad y belleza, buscando la expresión más pura.

¿Cuál es el aprendizaje más importante que has aprendido en tu trayectoria y te gustaría compartir?

El aprendizaje más importante que puedo rescatar de mi experiencia es que aunque a veces cuesta poder conseguir vivir económicamente del fruto de tu creación, con esfuerzo, perseverancia, dedicación y pasión tu oficio es posible cambiar tu realidad. Eso me gustaría compartir con la gente, que aunque cuesta mucho, vale la pena intentarlo, y el resultado será positivo si eres lo suficientemente paciente para esperar este momento. Encuentro una riqueza inmensa poder levantarme todos los días para trabajar en algo que me apasione y que sea económicamente viable.

¿Quiénes han sido los colaboradores clave que han permitido el éxito de tus proyectos? 

Mi compañera de vida es mi principal colaboradora, ha estado apoyándome desde los inicios de esta aventura, y aunque al principio fue muy difícil, siempre ha estado a mi lado alentándome a seguir adelante y trabajando conmigo en la gestión y administración de mi carrera profesional en Chile. También debo destacar el apoyo que he recibido de mis padres y mis suegros. Y por último me gustaría mencionar al Ministerio de las Artes y las Culturas así como la Dirección de Asuntos Culturales (DIRAC), agradecer a los equipos de trabajo que conforman los ministerios, ya que gracias a su gestión y compromiso dan a conocer el potencial y creatividad que hay en este país y en el extranjero. 

¿Cómo ves el futuro de las Economías Creativas en Chile?

Personalmente veo un futuro muy prometedor, hoy en día hay muchas personas que buscan más que solo comprar un objeto. Quieren conocer detalles acerca del proceso de fabricación, del conocimiento, del costo ambiental de lo que compran, y eso nos favorece a nosotros los artesanos y artesanas porque justamente estamos en un momento en el que la producción artesanal que es muy valorada, pues muchas veces el trabajo se realiza a mano con un conocimiento ancestral que no se aprende en las universidades, los materiales son locales y extraídos a mano, o sea recuperar y apoyar la producción artesanal es volver a un mundo sustentable, el cual se perdió cuando comenzó la industrialización y la producción en masa de productos muchas veces no tan necesarios, de mala calidad y con un terrible costo ambiental y humano.

3 consejos que le darías a alguien que recién empieza su carrera en tu misma área. 

Primero le aconsejaría ser paciente, una carrera profesional es un largo camino y cada paso es importante, hoy quizás te cuesta vender tus piezas al precio justo y en unos años más tienes tantos pedidos que ya no tienes tanto tiempo para ver a tu familia que te ha estado apoyando desde el principio. Segundo, ser riguroso en su trabajo, es clave para poder apreciar con el tiempo la calidad de la producción de un artesano. Tercero, ser apasionado por tu oficio, porque seguramente al principio costará mucho surgir con tu trabajo y si no tienes amor por él va a ser mucho más difícil seguir adelante. Cuando creas una obra y no llegas a venderla al precio justo por lo menos lo pasaste bien, aprendiste, siempre sacaras algo positivo.