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Trinidad Piriz: Una voz independiente

16 de noviembre de 2020 | Experiencias

Este espacio busca visibilizar, reconocer, e inspirar el trabajo creativo, por medio de historias y experiencias de actores del ecosistema.

Trinidad Piriz lleva más de 15 años estudiando y trabajando en torno al teatro y la performance. Su obra trabaja en las fronteras del teatro y la música mezclando sonidos del día a día, los pensamientos más íntimos y la ficción exacerbada. Su búsqueda se centra en la construcción de un puente entre las palabras, los sonidos y las representaciones visuales. Utiliza experiencias autobiográficas y biográficas para empujar la palabra más allá de su significado habitual y hacer reflexiones sociales desde las experiencias personales y cotidianas.

Trabajo: actriz, performer y directora teatral

Ciudad: Santiago

Lugar de estudio: Teatro, Universidad Finis Terrae
Master en Performance Making, Universidad Goldsmiths

Social Media: Instagram, Twitter

Su obra, “Helen Brown” (2012), montaje que realizó junto con el músico y actor Daniel Marabolí, marcó un hito en su carrera. Este espectáculo fue presentado en distintos espacios tanto en Chile como en el extranjero, iniciando un momento de visibilidad para la compañía Marabolí+Piriz que abrió muchas puertas y estableció nuevas y duraderas relaciones con personas e instituciones que la han apoyado hasta el día de hoy en su trabajo como creadora independiente. Trinidad destaca vínculos de cariño, apoyo y reciprocidad con el Teatro del Sindicato de Actores y Actrices de Chile – Sidarte, con NAVE, Centro de Creación y Residencia y con el Festival Sala de Parto en Lima.

Al día de hoy Trinidad ha ido abandonando el espacio teatral de representación y la puesta del cuerpo en el escenario, para indagar en la voz a través de relatos sonoros desde la radio y el podcast. Esta búsqueda nace en conjunto a las ganas de trabajar con equipos interdisciplinarios, con lo que empiezan a aparecer posibilidades desde lugares no teatrales. El aporte de personas que vienen de otras disciplinas es una indagación también de las formas de hacer procesos creativos y de acercarse a otras estructuras, tanto creativas como productivas, desafiando los formatos, los soportes y las propias metodologías de trabajo.

¿Cómo has podido sostener tu carrera?

Desde que me fui a Londres a estudiar, siempre pude vivir de mi trabajo creativo. Hasta el año pasado hacía clases en la universidad, pero también hacía clases en un colegio, hacía obras de teatro y postulaba a fondos, a lo que hubiera y también hacía talleres para aficionados.

¿Qué le recomendarías a otros trabajadores creativos para sacar adelante sus proyectos?

La autogestión. Ojalá viniera una generación en bloque que se dedicara a eso. Creo que algo importante para ser un artista autogestionado es que los actores escénicos dejemos de tener rollos con la plata. Hay un vínculo muy poco sano con el dinero, con el cobrar, con el valor del trabajo. Creo que si lo pudiéramos asumir nos profesionalizaríamos más.

Estamos como peleados con el mercado. Hay que ser inteligente con el movimiento de las lucas, de las instituciones.

¿Qué otro aspecto consideras relevante además del manejo de los recursos?

Somos súper poco interdisciplinarios. Nos mezclamos súper poco con las otras disciplinas. Con las disciplinas más técnicas, con las más humanistas.

Yo siempre estoy mezclando equipos, nunca trabajo sin otras disciplinas porque me doy cuenta de que tienen otras maneras de llegar a la gente, otros procedimientos, otros tipos de fondos. Eso hace que yo me haya desprejuiciado.

Encontraría métodos de gestión colectiva, comunitaria, que nos pudieran empoderar y meternos dentro del mundo. Insertarnos a la sociedad desde el arte, sin miedo.